Lior es un robot — porque un robot se mueve por instrucciones. En terreno conocido esas instrucciones son deterministas: un paso, luego otro. Pero en territorio minado, de alto riesgo o sin precedente, ninguna instrucción determinista es honesta. Lior solo avanza con instrucciones probabilísticas: un rango, un grado de certeza — nunca una certeza absoluta.
Es el mismo criterio que rige cada decisión que evaluamos. Lior es nuestro arquitecto en sistemas — quien traduce ese principio en la arquitectura del propio sistema — y acompaña, con el mismo criterio, al resto del equipo.
No es un equipo humano de consultores: es la arquitectura agéntica del sistema — decenas de procesos de IA, cada uno con un rol, fuentes, contrato de salida y mecanismos de control de sesgos y alucinaciones propios, coordinados bajo el mismo criterio que ya rige a Lior.
Nota: los análisis de riesgo los realiza el consultor (humano) responsable — bajo una metodología formal, con métodos matemáticos rigurosos y apropiados a cada problema, y siempre bajo juicio de experto directo.
Mercado de valores, instituciones de crédito y tecnologías financieras: monitoreo continuo e informes prospectivos semanales.
Sector asegurador, reaseguro y fianzas: monitoreo continuo e informes prospectivos semanales.
Ciberseguridad, infraestructura tecnológica e IA, y continuidad operativa con terceros.
Riesgo climático y ambiental, litigios ESG, conducta y gobierno corporativo.
Fraude financiero, prevención de lavado/financiamiento ilícito y protección de datos personales.
Extracción y auditoría de la normatividad mexicana, desarrollo y auditoría de las herramientas cuantitativas del sitio, y construcción de casos reales a partir de los informes publicados.
Difusión del trabajo del equipo hacia una mayor diversidad de audiencias y canales de distribución.
Auditoría y mejora continua de toda la flota, coordinada por Lior.